La capacidad de producción de una caldera industrial de biomasa puede variar ampliamente según el tamaño y diseño específico de la caldera. Pueden encontrarse calderas industriales de biomasa con capacidades que van desde unos pocos kilovatios hasta varios megavatios.
Las calderas de biomasa funcionan alimentando el combustible de biomasa en una cámara de combustión, donde se enciende. El proceso de combustión libera calor, que se transfiere al agua o al vapor en el intercambiador de calor de la caldera. El vapor o agua caliente resultante se utiliza entonces para fines de calefacción o para generar energía a través de turbinas de vapor.
El funcionamiento de una caldera de aceite térmico a biomasa industrial es similar al de cualquier otra caldera. La biomasa se quema en una cámara de combustión para generar calor, que se transfiere al aceite térmico. El aceite caliente circula a través de un intercambiador de calor para transferir calor a otros sistemas, como sistemas de calefacción, secadores o procesos de producción.
Se pueden utilizar diferentes tipos de biomasa como combustible en una caldera industrial, tales como residuos forestales, pellets de madera, astillas de madera, cáscaras de frutos secos, huesos de aceituna, residuos agrícolas, entre otros.
Las calderas industriales de biomasa pueden utilizar diferentes tipos de biomasa, como pellets, astillas, residuos forestales, agrícolas o urbanos. El tipo de biomasa utilizado puede afectar al rendimiento de la caldera, ya que algunos combustibles pueden tener un mayor contenido de humedad o impurezas que otros.
La alta temperatura de escape en una caldera de biomasa puede ser causada por varios factores, que incluyen:
1. Suministro de aire insuficiente: si no se suministra suficiente aire a la cámara de combustión, es posible que el combustible no se queme por completo, lo que provocará altas temperaturas de escape.
2. Suministro excesivo de combustible: El suministro excesivo de combustible puede sobrecargar la caldera, provocando una combustión incompleta y altas temperaturas de escape.
El contenido de la inspección de una caldera pequeña puede variar según el tipo específico y el diseño de la caldera. Sin embargo, algunos elementos comunes que pueden incluirse en la inspección son:
1. Comprobación del estado general de la caldera, incluidas las superficies exteriores e interiores, tuberías, válvulas y accesorios.
2. Inspeccionar la cámara de combustión y el quemador para verificar que funcionen correctamente y que no presenten signos de daño o desgaste.
3. Examinar el nivel del agua y los manómetros para asegurarse de que sean precisos y funcionen correctamente.
4. Verificar que los controles y dispositivos de seguridad, como válvulas de alivio de presión, interruptores de corte por bajo nivel de agua y controles de protección contra llamas, estén en buen estado de funcionamiento.
La parrilla push-pull puede quemar combustibles sólidos de forma irregular con alto contenido de humedad. Debido al movimiento repetido de la parrilla, el combustible se quema por completo. Por lo tanto, la eficiencia de combustión de la caldera es mayor.