Sencillamente, en cualquier caldera que disponga de una cámara de combustión, en la que tenga cabida la llama y los residuos de la quema de pellets. La forma de la cámara no tiene mucha importancia, lo fundamental es que la caldera nos permita un montaje sencillo del quemador, ya sea en la puerta o en un lateral. Debido al alto riesgo de dañar la caldera, no se recomienda la instalación de los quemadores en aquellos lugares donde se exija la presencia de una camisa de agua – un montaje de este tipo podría, por ejemplo, causar fugas en la caldera.
Los quemadores de pellets se instalan en la mayoría de calderas de combustibles sólidos – de gasificación, de carbón pulverizado, de carbón o carbón ecológico y de aceite – y de gas.
El pellet es un combustible granulado alargado a base de madera, que se fabrica prensando el serrín de los desperdicios de podas, talas y carpinterías. El pellet se suministra en cómodos sacos o en depósitos que hacen que sea un combustible limpio y fácil de manejar y almacenar.
Actualmente existen muchas opciones para usar como biomasa, estas pueden ser clasificadas en tres grupos:
Natural: Proviene de la naturaleza y puede usarse sin ser intervenida. Por ejemplo, las hojas y las cáscaras de frutos secos.
Residual: Proviene de los residuos del trabajo agrícola, ganadero e industrial. Por ejemplo, granulados y polvos orgánicos.
Cultivos energéticos: Son combustibles tratados, derivados de productos agrícolas. Por ejemplo, los aceites vegetales.
Los residuos forestales pueden recibir un tratamiento y transformarse en pellets de unos 5 milímetros de diámetro y 2 centímetros de longitud, para facilitar su uso, almacenamiento y transporte. También se pueden crear cilindros más grandes llamados briquetas, estas tienen entre 20 y 50 centímetros de longitud y unos 13 centímetros de diámetro.
Calderas de combustibles líquidos: Queman ACPM o crudos pesados del petróleo como el crudo de castilla.
Calderas de combustible gaseosos: Queman gases como el propano (Gas licuado del petróleo GLP) o gas natural o gas propano, entre otros
Calderas de combustibles sólidos: queman carbón, bagazo de caña de azúcar, bagazo de palma africana, aserrín, madera, entre otros.
Emisiones de CO2 neutras ya que se compensan con las que la planta absorbe cuando está en crecimiento
Es renovable, no se agota, utilizándola de forma sostenible
Disminución de emisiones de azufre y partículas
Reducción de riesgo de incendios forestales
Aprovechamiento del residuo agrícola (rastrojos)
Independencia energética del país frente a otros
Mejora socioeconómica de las áreas rurales
Posibilidad de satisfacer las necesidades energéticas: transportes, electricidad, incluso calor para la industria
Bajo coste con relación al gasoil y al gas
Rápida amortización
Independencia de nuestro hogar frente a grandes empresas energéticas
El combustible, al ser sólido, proporciona un calor residual, una vez apagada la caldera, los radiadores irán templándose gradualmente
La ceniza que obtenida es un abono natural para jardines, huertos y plantas
En el proceso de una caldera la energía del combustible se transfiere al agua líquida para crear vapor. Una vez que el agua se calienta hasta el punto de ebullición, se vaporiza y se convierte en el vapor saturado. Cuando el vapor saturado se calienta por encima del punto de ebullición, se crea vapor seco y se borran todos los rastros de humedad. Esto se llama vapor sobrecalentado.
El vapor sobrecalentado tiene una densidad más baja, por lo que la temperatura baja no lo revierte a su estado líquido original. Sin embargo, bajar la temperatura del vapor saturado lo revertirá a su antigua forma de gotas de agua.
Si su caldera se congela, puede fallar y causar pérdida significativa de productividad. El invierno puede ser muy difícil para su sistema de caldera.
Preste atención a la tubería
Debido a la acumulación continua de agua en el sistema de caldera, la caldera de condensación puede causar daños graves. En una caldera de condensación, el agua se acumula fácilmente en el condensador. Deben inspeccionar todas las tuberías antes de la entrada en frío para asegurarse de que estén perfectamente aisladas. El aislamiento correcto puede evitar la congelación y daños a la tubería.
En toda planta o industria que consuma vapor de agua, existe la presencia de un caldero, ya sea un caldero pirotubular o acuotubular. Y al existir un caldero, siempre hay las posibilidades de fallas, es por eso que relato algunas de las fallas típicas que ocurren en ello.